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Mueren por tuberculosis reos de Polisur y Polimara



Dos delincuentes que se encontraban detenidos en los calabozos de los comandos policiales de los municipios San Francisco y Mara, los hallaron muertos el pasado martes, los mismos reclusos.

El primer deceso ocurrió en el calabozo del Comando Policial de la Policía Municipal de San Francisco, en la avenida 18 con calle 18, sector Sierra Maestra, parroquia Francisco Ochoa, del referido municipio. Se trata de Israel José Vallader Franco, de 22 años, quien estaba recluido por el delito de robo agravado desde diciembre del año pasado.

Los demás reos alertaron a los efectivos policiales de guardia, el joven, que padecía de tuberculosis, estaba tirado en el suelo, no tenía signos vitales. El deceso ocurrió el pasado martes a las 2.00 de la tarde. Funcionarios de la Policía científica se trasladaron hasta el lugar para levantar el cadáver del delincuente.

Un hecho similar sucedido el mismo día, Wilmer Román Parra Semprún, de 34 años, recluso del calabozo del Instituto Autónomo del Cuerpo de Policías del Municipio Mara, en la avenida 3, sector Las Cabimas de la parroquia San Rafael, lo hallaron sin vida a las 6.10 de la mañana. Antes de quedar detenido, se desempeñaba como zapatero. Los patólogos determinaron que murió a causa de neumonía.

Precariedad

La organización no gubernamental Una Ventana A La Libertad, estima que el hacinamiento en los calabozos aumentó un 300 por ciento en los Centros de Coordinación Policiales de los distintos cuerpos de seguridad que operan en la región, tras la clausura de la Cárcel Nacional de Maracaibo, en septiembre del 2013, y la intervención del retén El Marite el pasado mes de abril.

Ni las paredes ni los metros que disponen las celdas son impedimento para el ingreso de nuevos reclusos. Estos espacios no reúnen las condiciones mínimas requeridas para la permanencia de los detenidos. En su interior no cuentan con salas sanitarias, y la propagación de enfermedades es inevitable; no existe un área de aislamiento para los enfermos. 

LA VERDAD